Guerrilla Marketing y la creatividad como delito

Quiero pensar que no es mala fe, tal vez sea así porque cuando no hay reglas la gente tiende a excederse, o quizá sea ignorancia simplemente. Pero debe haber una razón por la cual las leyes, cuando menos en México, se empeñan en matar a la creatividad.

Ahí les va unos ejemplos extraídos del reglamento de anuncios de Naucalpan, con lo que no quiero decir que esto sea exclusivo de este municipio mexiquense, pues lo he visto en muchos otros, pero este lo encontré disponible sin costo en internet, lo cual ya es una ventaja :

Reglamento de Anuncios del Municipio de Naucalpan de Juárez (unidad municipal de información 2003-2006)
Capítulo 5, artículo 23, V, f: “En mantas sólo se permitirá la colocación de un anuncio por un periodo de tiempo de no excederá de 30 días naturales, la dimensión del anuncio no podrá exceder de 2.4 por 1.20 metros...”

Si a un empresario entusiasta contrata a un diseñador innovador que quiera forrar el edificio con mantas denominadas “mesh” que permiten pasar la luz, como ocurre en muchos países, en Naucalpan esto sería un delito.

Pero lo que realmente me sorprende, por que van directo al grano, sin titubeos, es el siguiente:

Capitulo VI Articulo 30.- “Quedan prohibidos los anuncios que no se encuentren contemplados en el presente reglamento”

Es decir, cualquier intento de creatividad, innovación y sorpresa, como los que proponen los estrategos de Guerrilla Marketing, serán considerados como fuera de la ley.

Claro que estos teóricos de la guerrilla dicen que un entorno adverso obliga a la creatividad, pero en una legislación que prohíbe todo, no sólo hay que ser imaginativos y audaces, si no también abogados para encontrarle los recovecos a la ley.

Comentarios

Afortunadamente, el municipio de Naucalpan no hizo "rollo" con el asunto de las porterías de CocaCola! =)

Eso hubiese sido lamentable porque la idea creativa es genial.
Hola Arturo:

Desconozco como haya resuelto el asunto Coca-Cola. Un abogado -que por obvias razones, no quiere que se publique su nombre -dice que la mayor parte de estos problemas los resuelven con amparos.

Todo un rollo para algo que no sólo no debería estar prohibido, si no que los gobiernos están obligados a promover, como representantes de los ciudadanos.