Contagio de la mercadotecnia nefasta

Algunas de las consecuencias que nos heredará a todos la nefasta mercadotecnia política que se practicó en estas elecciones serán la caída de la credibilidad en las instituciones y una disminución de la tolerancia. Para los que no pertenecemos a la generación “Y”, quienes votarán por primera vez, esto ya lo vivimos y cuando nos ocurrió dejamos de creer en las estadísticas oficiales, en la educación y en la ley. Si antes bastaba la palabra para honrar un negocio, hoy ni las contratos firmados se respetan, los pagarés no se pagan, los semáforos no se respetan y hasta algunos padres de familia dejaron de sentirse responsables de sus hijos y no hay ley moral que les haga sentirse obligados.

Lo más probable es que el candidato que gane lo hará con una mínima diferencia, lo que significa que será la minoría más grande la que tenga el poder. Dos de cada tres estarán fuera de la ideología ganadora. Es decir los perdedores serán la mayoría. El asunto político obligadamente debe ser resuelto por los políticos, pero el resto estamos comprometidos a impedir que este sentimiento de pérdida que tendrá la mayoría no se traslade a los ámbitos que nos son propios, los de la vida cotidiana en el que cada uno nos desenvolvemos día a día. No lo permitamos. Depende de cada uno de nosotros entender que la vida nos seguirá presentando oportunidades a nivel personal y profesional, independientemente de quien gane.

Hoy había planeado lanzarme de lleno en contra el director de una empresa de mercadotecnia y de unos académicos que difunden información que a primer vista parece falsa y manipulada. Información que no tienen nada que ver con la elección, si no con el mercado mexicano de internet. Pero en la medida que escribía mi texto se iba pareciendo al discurso de los políticos, sólo me faltó agregar: “una vez más usted miente”. Los sentimientos se contagian y me contagié. Así que decidí no tocar ese tema, cuando menos no hoy y menos bajo esa perspectiva.

Sinceramente espero que los mercadólogos no se les ocurra poner de moda las campañas negativas y la retórica del miedo para promocionar sus marcas. Me espanta el hecho de pensar que la próxima semana una marca de leche se lance contra su competidora cuestionando la calidad del producto de su competidora, y la otra contraataque poniendo en duda la moralidad financiera de su contraparte Terminarían matándose entre ellas y los consumidores dejaríamos de tener ese pequeño goce humorístico de los comerciales en donde los niños crecen y sueñan.

Comentarios

Eduardo dijo…
Estoy de acuerdo, esta mercadotecnia nos dejó confrontados a la sociedad y esperemos que no trascienda el 2 de julio.

Pero ¿qué tal los anuncios donde nos hacían soñar con ganar el mundial?
Anónimo dijo…
Excelentes comentarios, muy ad hoc a la mercadotecnia practicada hoy en dia, soy un mercadologo iniciando carrera, me gustaria algun dia poner comentarios de tu calidad, saludos y gracias por tus aportes.

Juan Manuel Camarillo
Tampico, Mexico