Van a cumplirse 40
años desde que un profesor universitario impactó mi orientación profesional al
publicar el libro Discurso Autoritario y Comunicación Alternativa. Profesor en
la en ese entonces ENEP Acatlán (Ahora FES) y en la UAM, Daniel Prieto Castillo nos provocó para
leer y releer, reflexionar y entender la importancia del su teoría sobre
comunicación alternativa.
Irónicamente la
esencia de su mensaje sigue más vigente que nunca: ante el monólogo de los
medios de comunicación y ahora el control y orientación del contenido de las redes
sociales está la decisión del ciudadano para construir “diálogos y realidades”.
Luego ya no hubo
más. Daniel se fue de México, era un exiliado argentino que quería estar cerca
de sus seres queridos e hizo una carrea académica que ha florecido y aunque al
parecer ha seguido abundando sobre el tema, la distancia ha pesado en mi para
tener acceso a sus publicaciones, de las cuales apenas me entero.
Lo que en el
fondo considero que ese alejamiento resultó bastante útil para darle espacio a
mi propio desarrollo mental. Su influencia fue determinante: de un solo texto, quizás
de un solo concepto, bastó para definir el pensamiento entero del resto de mi
vida.
Cuando Daniel
partió a tierras sudamericanas, algunos compañeros universitarios jóvenes nos
quedamos sin su guía y aunque llegaron otros, no fueron -al menos para mi-
fundamentales, sino complementarios. Aunque hubo uno en especial que si fue
fundamental: Francisco García Olvera, que me llevó al campo del método fenomenológico,
pero su personalidad no permitía, seguidores, sólo amistad y lo fue no en
tiempo sino en importancia para mí aprendizaje y entendimiento.
En esa orfandad Sensei
de conocimiento me acerqué a Gramsci para integrar la guerra de posiciones y la
ideología contrahegemónica como arma de pensamiento, pero debo reconocer que esa
ruta era como caminar en el desierto y de vez en cuando, muy de vez en cuando encontrar
pequeños arroyos con pequeños fluidos de conocimiento para mantener mi espíritu
vivo, aunque muchas veces fuera en estado latente.
Aun a pesar de
esa soledad, el camio ha sido claro, crear esos espacios de resistencia
personal, de vida diferente, con otro ritmo del tiempo y otra visión de los
espacios. Con la intención de revalorar nuestro entorno para enriquecerla con
nuestra presencia, nuestras conversaciones con las pocas personas que nos
rodean y con lo que nos nutrimos biológica y espiritualmente. Y ahí ha sido un
éxito rotundo, pero privado.
En ese camino escribí
Al Filo del Precipicio y Cimarrón como testimonios de una ruptura del sistema,
consciente de que no sería una lectura popular y apoyada por el sistema, sino
aislada y solitaria, aguardando sin esperanza su tiempo en el lugar y en el
espacio, como cualquier otra utopía.
En esta soledad
voluntaria y en la convicción de publicar como un acto de rebeldía han pasado
los últimos años pensando que quizás estas ideas de lo alternativo habían sido
quemadas con el comercialismo barato como ha ocurrido con tantas otras teorías
valiosas, como la meditación o lo saludable.
Pero hoy me encontré
con reflexiones sobre las ideas del autor coreano alemán Byung-Chul Han,
sobre el costo psicológico del neoliberalismo en la mente humano. Sus análisis
son importantes, no hay discusión al respeto. Pero que caen en el campo de la crítica capitalista,
aunque al parecer en su último libro habla sobre el retorno al espiritualismo,
al rito y a la tradición, algo que sí es fundamental para lo alternativo.
Incluso critica
el pensamiento positivo como una herramienta más de control y tiene razón, pero
es una herramienta y su uso depende de la mano y la mente que la usen.
Lo importante de
este hallazgo accidental es la crítica a Byung-Chul Han a aquello que no
dice y que es importante de resaltar: el aislamiento no es una debilidad, no es
un triunfo del sistema, sino un semillero para la evolución de la humanidad que
será sumamente útil para el futuro, cuando las mentiras caigan por su propio
peso.
Lo irónico de esta
significativa reflexión es que es anónima, de una fuente que no da nombres sino
intención y que además reconoce que esta usando IA para generarla, por lo que
no sabemos realmente si alguien lo está pensando o la IA lo construye, es decir
la creación paradigmática del sistema, señala el camino para sobrevivir a su
invasión.
No sabemos, pero
suena a paradoja.
Cómo en mi experiencia estos vídeos suele desaparecer, hice una transcripción que espero dure más tiempo y que puedes leer aqui.

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