El rescate del espíritu empresarial

Por fortuna la pobreza del espíritu empresarial del que hablamos el post anterior no es genética. Quizá sea cultural. Por años hemos aprendido, en lo que se conoce como la educación informal, que el sinónimo de hacer negocios es “tranza”; en muchos casos así ha sido para no pocos empresarios que se han enriquecido abusando de sus clientes y haciendo gala de poder incluso ante las autoridades mismas.

Pero la historia no es siempre así. También existen abundantes ejemplos de empresarios que han hecho grandes negocios beneficiando a sus clientes en una relación ganar-ganar. Lo más probable es que no se mencionen por dos causas, en primer lugar por la tendencia humana de difundir las malas noticias; y en segundo lugar por nuestra inclinación -ésta si-casi genética, por desconfiar de todo, principalmente si se habla bien de alguien.

Pero a pesar de que es muy acertado no creer en nada, ni en nadie; es necesario rescatar la idea de que los negocios no son tranzas y que no sólo pueden, si no que deben beneficiar a sus clientes para poder prosperar. Este rescate es importante, no para crear insulsas historias de éxito motivacionales, si no porque los emprendedores que se están decidiendo hoy a crear un nuevo negocio están obligados a saber que para tener éxito es imprescindible beneficiar a sus clientes.

Esta afirmación no es romanticismo empresarial. El despertar del consumidor informado y exigente que está creando la sociedad de información se está dando en todos los niveles y puntos geográficos. La tendencia es clara: cada vez es menos posible cambiar “espejitos por joyas” y cada nicho de mercado se está ocupando por varios competidores, condiciones que hacen prácticamente imposible pensar en el soñado “cliente cautivo”

La realidad obliga a todo empresario a recapacitar sobre la esencia más básica y original de los mercados abiertos: la competencia, ahora es cada vez más claro que los beneficios para el consumidor deben ser reales. Aunque esto no disminuye un ápice la importancia que tienen también los beneficios emocionales.

Comentarios

Tienes razón. El problema es mas cultural, genético no creo que sea. Aunque había escuchado que ese hábito de hacer tranza venía desde nuestros descendientes árabes (somos parte española, y los españoles a la vez tienen descendencia árabe), aunque los españoles en realidad no son tan así como nosotros.

Yo creo que también podría influir que ante la desigualdad y la inseguridad que padecemos nos acostumbramos mas a "pisar a los demas". A diferencia de un país donde su población tiene su vida resuelta.
Hola Blog para Pensar:

Según algunos pensadores de la personalidad del mexicano, el problema se debe a que, a diferencia de los europeos, las inquietudes empresariales nos llegaron de golpe, junto con la colonización, sin darnos la oportunidad de cultivar otras virtudes del libre pensamiento en el ámito cultural y político.

Otros le atribuyen al adoctrinamiento de la religión dominante que habla del sufrimiento y resignación en esta vida para poder gozar de la futura.

Podría pensarse también que se debe a un manejo tipo hacienda del país, en donde sólo una clase muy exclusiva tiene derecho a los negocios.

Quiza todas las explicaciones, incluyendo por supuesto a la de los árabes y los problemas de la inseguridad, tengan su dosis de razón, además de ninguna excluye a la otra.

Sin embargo, hace algunos años dejé de buscar explicaciones. Hay demasiadas.

A fin de cuentas esta es la circunstancia actual que vivimos, pero nuestra madurez como sociedad empezará en el momento en que dejemos de lamentarnos por nuestra historia y nos demos cuenta de que somos tan humanos como cualquier otro y que no nos fala nada, mas que la actitud, para tener un espacio en la economía global.

Es, desde mi punto de vista, un asunto de convicción.

Saludos y gracias por tu comentarios.
SANCHOFATAL dijo…
pues si, suena verdadero, y un tanto revelador tu coment,, mas que tu post, no se puede pasar "experiencia" aunque me gustaria saber de que pensadores de la personalidad mexicana hablas,,, jejeje,, que bueno que te des tiempo de escribir tus inquietudes y mas gusto me da que las compartas con tus lectores,, saludos, y suerte,,
Hola Sancho Fatal:

Huy, ahora si me pusiste en aprietos. No creas que no cite a estos penadores por misterioso, la verdad que a esos autores los leí en mi época estudiantil (era paleolítica). La mayoría de los textos están sepultados, por lo que tengo un muy pálido recuerdo de sus nombres. Recuerdo sólo algunos: Octavio Paz (Laberinto de la Soledad) Raúl (?) Béjar (La Personalidad del Mexicano) Erich From (Algo de los campesinos mexicanos) y otros igualmente importantes pero cuyos nombres no recuerdo ya. Un artículo de Enrique Maza (revista proceso (1977 o 1988) me impresionó mucho y lo citaba con frecuencia. Me parece que otro autor importante es Roger Batra, pero no estoy seguro

En las bibliotecas seguramente hay materiales de sobra. El tema de como somos los mexicanos y como nos ven los demas, es algo que nos interesa mucho, por lo que hay mucho material, seguramente más actualizado