Amigos, blogs y asesinos de medios

Un fin de semana agitado: Iván llevó a cabo el pasado viernes su Encuentro de Blogs en Xalapa. en una búsqueda inteligente por ir más allá de la imagen acartonada de lo que significa la cultura en esa pujante ciudad. Desafortunadamente -en mi caso- la tecnología no fue buena aliada y no me permitió participar. Esperamos que Iván nos haga algunos comentarios de cómo le fue.

En mi oficina me acompañó el entusiasta Arturo de Albornoz, siempre con una actitud constructiva y abierta, quería enterarse de lo que ocurriría en el Encuentro, pero ante nuestra frustrada actividad en el mismo, tuvimos una interesante conversación en torno a la mercadotecnia y el papel de los blogs, o más bien de los blogueros. Temas que seguramente abordaremos en el momento oportuno.

El pasado sábado dos de septiembre la revista Infochannel celebró la publicación No. 600. 12 años han pasado de que Marco Maytorena, quien en esos tiempos se calificaba a sí mismo como parte del contingente de los “invasores bárbaros del norte” , lanzara esta publicación en combinación con Aquiles Cantarell, quien después fundó su propio revista Canales TI. High Tech Editores, la empresa de Maytorena sería una más de las venidas a menos empresas editoriales de la industria de TI, de no haber tomado una decisión poco ortodoxa que en esos tiempos parecía más un error que un acierto: navegando en contra corriente respecto a las tendencias del outosourcing, esta empresa decide dar “un paso hacia atrás” y se convierte en impresor de las revistas que publicaba. Habría sido un error grave de no ser por un detalle: Maytorena fue de los primeros en invertir en tecnología de punta e instaló una imprenta digital que no sólo le permitió abatir dramáticamente sus costos, si no que además le dio una versatilidad para cambiar sus publicaciones tan rápido como el mercado lo demanda. Un buen ejemplo de cómo las reglas genéricas no deben entenderse a rajatabla, pues hay siempre alternativas tácticas que pueden redefinir la estrategia de cualquier empresa.

“No, al periódico nadie lo mato”, escribe Alvaro Vargas Llosa en La Primera, un diario peruano. En donde explica que lectores en línea de los diarios tradicionales “todavía tienen un valor menor para los anunciantes. Los diarios deben multiplicar sustancialmente su círculo de lectores en Internet y, en especial, lograr que los visitantes permanezcan conectados a la versión electrónica mucho más tiempo. La forma de lograrlo es abrazar el cambio cultural.” Recomendable lectura, pues explica como el ciudadano tiene ahora la posibilidad de producir su propia selección de lecturas, creando una especie de medio virtual propio.

Por último, mi amigo y eterno compañero de aventuras profesionales Avot Amézaga, colaborador de Prestiggio, decidió este fin de semana dar un paso hacia el mundo de la blogósfera. Hombre indudablemente sabio, de ideas profundas y palabras breves, decide titularle a su blog simplemente “Trabajo”, para hablar de todos los aspectos relacionados con el derecho que tenemos todos de hacer nuestra vida productiva, sin importar lo que planeen ofrecernos o no los grandes corporativos globales, los empresarios neoliberales y los gobiernos que los respaldan. De nada sirvió mi insistencia de que le pusiera una palabra adicional al término: ¿Por qué no trabajo creativo o trabajo productivo?, le pregunté. “Son adjetivos y no quiero sujetarme a ellos”, respondió con su habitual parquedad. No me extraña, así piensa, así escribe, así ha sido siempre. Un estilo contrario al mío, amistad que siempre me lleva al equilibrio.

Comentarios

iván mejía dijo…
Pues va mi cronica-comentario, primero muchas gracias por participar.
En el caso de la reunión para tener una platica en linea lamentablemente la tecnología, hora y mecánica creo que no ayudaron muy bien a llevarla a buen termino.
Lo que si estuvo bien fue la platica más en corto con toda la gente que asistió a la reunión que se extendió a la cafentina, el submarino. fue interesante ver los muy diversos puntos de vista desde los cuales se ve un blog, los diferentes niveles de aplicación, las broncas para publicar.
En general el saldo fue positivo, la experiencia de platica en linea queda como referencia para una nueva edición en la cual tal vez se busque un formato más estructurado.