Que muera esta mercadotecnia política

La mercadotecnia política retórica que ha prevalecido durante de las campañas debe terminar con las elecciones. No podemos seguir desgastándonos con acusaciones, amenazas e imputaciones. Es responsabilidad de todos –no sólo de los políticos-dar paso a una mercadotecnia política constructiva, es decir crear una “serie de procesos para la creación, comunicación y entrega del valor a clientes”, que en este caso es el ciudadano.

Las democracias modernas son similares a las empresas exitosas del futuro, que se rigen bajo las normas y sistemas centrados en el ciudadano. Se apoyan en las tecnologías de información para que cada uno de todos tengan un trato personalizado, sin perder la capacidad de integrar a todos.

No va a ser fácil. La guerra política simbólica –y a veces no tan simbólica- ha abierto demasiadas heridas y sospechas. Han minado nuestra confianza. Es por ello que el papel protagónico para esta nueva mercadotecnia no puede recaer sólo en los políticos profesionales, si no en los líderes que históricamente han protagonizado los cambios reales de la sociedad. La de visionarios que llevan en sus mentes grandes imperios empresariales –que no necesariamente negocios- para integrar a la sociedad consigo misma y con el resto del mundo.

Gane quien gane, la estafeta se la debemos pasar a esa clase social creativa de la que habla Richard Florida, no para que se conviertan en empleados de otros proyectos empresariales, si no para que construyan nuestro destino.

Por mi parte le doy la bienvenida al fin de la mercadotecnia política que se practicó en estas elecciones, que nos dejó aprendizajes, pero con mal sabor de boca.

Comentarios

Eduardo dijo…
Primeramente, se me hace muy interesante tu blog, los temas que manejas me fascinan.

Lo más lamentable de las campañas negativas es que funcionan. Las personas que las diseñaron sabían lo que estaban haciendo.

¿Eso donde nos deja a los electores?
Yo creo que el papel como electores es no dejarnos manipular y tomar una decisión razonada. Veremos pronto cual será el papel que jueguemos.